Colgado entre riscos y rodeado por las hoces de los ríos Martín y "Hocino", Alcaine es un lugar tranquilo donde
disfrutar del paso del tiempo entre sus angostas calles sin tráfico y su espectacular entorno. La localidad cuenta
con un rico patrimonio histórico-artístico que refleja su larga historia. Su iglesia, dedicada a Santa María la Mayor,
contiene un impresionante retablo barroco. Varias cuevas y torreones defensivos árabes pueden visitarse siguiendo rutas
marcadas alrededor del pueblo.
Alcaine forma parte del Parque Cultural del Río Martín
y cuenta con un Centro de interpretación de la Fauna. Hay también restaurante, bar y "teleclub", además de piscina
municipal en un antiguo molino rehabilitado.
La semana más bulliciosa del año es la de las Fiestas patronales de San Agustín, celebradas a mitad de Agosto,
aunque otras fechas tambien son celebradas con hogueras y verbenas.







